Los verbos inevitables en la cultura digital (acelerados por la pandemia)

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3 septiembre, 2020

Hugo Pardo Kuklinski

Esta reflexión va de verbos imprescindibles como cajas de herramientas cognitivas para moverse profesionalmente dentro de esta larga pandemia. Inevitables, diría Kevin Kelly. Para entender la complejidad y tomar el control, dirían Alejandro Piscittelli y Julito Alonso. En esta innovación digital disruptiva a los que nos empujó la pandemia sanitaria y su confinamiento planetario, siendo optimistas podríamos ver un vaso medio lleno dentro de tanta crisis e incertidumbre. A este recipiente de valores sumaríamos el beneficio ecológico de menos viajes globales, menos aviones, menos automóviles en las ciudades; la definitiva consolidación del teletrabajo como un mejor diseño para conciliar vida laboral y personal; un mayor respeto a la higiene comunitaria y un cuestionamiento sanitario a las multitudes des-organizadas; la definitiva educación híbrida; la revalorización de pueblos y pequeñas ciudades como lugar para vivir (y no solo para desconectarse); entre otras muchas aceleraciones. Y hablamos de invenciones gobales aceleradas. Las invenciones paralelas son la norma. Sólo tiene que haber un ecosistema apto para tomar las ideas y desarrollos anteriores, hibridarlos, escalarlos y convertirlos en productos con apropiaciónsocial. Esto es lo contribuimos a realizar en las organizaciones con Outliers School.

En el reciente Innovación y Barbarie (Editorial UOC, 2020), Alejandro Piscitelli y Julito Alonso hablan de innovar, (in)formar, diseñar y trabajar. En una reflexión sobre este ensayo, Alejandro señala: «Una de las características distintivas de la vida organizacional, qua generación de innovación y del crecimiento exponencial del conocimiento aplicado, es la proliferación de bandas creativas, que a través de nuevas estrategias de colaboración masiva, mediadas por plataformas, han cambiado la forma en que debemos conceptualizar la creación y el diseño organizacional.»

 

 

Por otra parte, para diseñar esta ruta personal de decisiones en estos tiempos de pandemia, uno de los mejores textos para comprender la evolución de la cultura digital es el ensayo The Inevitable. Understanding the 12 technological forces that will shape our future, de Kevin Kelly (2016). El autor ofrece un mapa de futuro mediato haciendo uso de los verbos que serán inevitables. Este texto es una revisión de la reseña original que hice para Digitalismo. Estas tendencias son muy relevantes para entender la ruta de los cambios tecnológicos y contribuyen a que podamos trabajar con ellos y su naturaleza, en vez de luchar contra ellos (como han hecho algunos colectivos profesionales ante la realidad del confinamiento obligatorio que se inició a mediados de marzo de este 2020.

Estamos en el medio de una tormenta perfecta de innovaciones. La pandemia las aceleró y  la vez está normalizando muchos comportamientos de apropiación de cultura digital. The Inevitable analiza las 12 tendencias “inevitables” del postdigitalismo, o sea las dinámicas de las tecnologías de la información que tenderán hacia ciertos comportamientos y direcciones. Las podríamos llamar meta-transformaciones. Para Kelly “las 12 fuerzas tecnológicas son acciones continuas como tendencias que muestran su fuerza por lo menos en las próximas tres décadas. Son inevitables porque estas tendencias están enganchadas en la naturaleza de la tecnología, mucho más que en la naturaleza de la sociedad. Esta ya era una idea embrionaria de Kevin Kelly en su anterior trabajo What Technology wants (2010). Allí decía que existe una especie de ley de invenciones simultáneas. En todos los campos de la tecnología, se encuentran equivalentes descubrimientos hechos por equipos o personas de manera independiente, sin conexión real entre grupos. Esta convergencia indica que esas invenciones son inevitables. Veamos dichos inevitables.

 

 

1. VOLVERSE OTRA COSA. Para Kelly, dado los cambios exponenciales que estamos viviendo, todos nos hemos vuelto novatos, no importa cuál sea el estado de tu experiencia. “Nos mantenemos inventando nuevas cosas y creando nuevo deseos, que generan nuevas expectativas y nuevos agujeros que debemos cubrir.” Es un estado natural que exige mayor atención a nuestras dinámicas profesionales. ¿Recuerdan cuando hace una década vivíamos sin teléfono inteligente o sin Google Maps? ¿Y cuando hace 15 años lo hacíamos sin redes sociales? Dentro de otros 15 años, algún comerciante dirá: ¿Cómo podíamos fabricar y organizar la venta sin conocer los datos de consumo en tiempo real? O algún profesor universitario dirá: ¿Cómo podíamos hacer clases expositivas de 2 horas? o ¿Cómo era esto de juntarnos todos de manera física en un aula para dar un curso anual? En esta misma línea, Kelly menciona un hecho histórico simbólico. Hasta 1991, en la Internet dirigida por la NSF estaba estrictamente prohibido su uso comercial. Para la NSF, la Internet había sido fundada para investigación, no para su uso comercial. Fuimos todos realmente ciegos a lo que estaba viniendo. Y hoy sabemos como inevitable que Internet será un espacio conversacional que funcionará como la electricidad, siempre alrededor nuestro, siempre conectada, y cada vez más económica de utilizar. Kevin Kelly utiliza la metáfora del software que se actualiza automáticamente. “No podemos retrasar las actualizaciones pequeñas para no tener problemas luego con las grandes.” Aunque quizás no sea el mejor escenario para planificar a largo plazo, Kelly afirma que “estamos focalizados en el presente, sin una buena perspectiva generacional. Esto nos hace ciegos del futuro. Quizás en este estado de la civilización y avance tecnológico, entremos en un “becoming”, un permanente presente sin fin.”

 

2. COGNIFICAR. Para Kelly, el pensamiento artificial acelera todas las otras disrupciones. Aún una pequeña cantidad de inteligencia artificial -barata o gratis, poderosa y ubicua- embebida dentro de un proceso ya existente lleva su efectividad hacia todo un nuevo nivel. Esa es la ventaja de cognifying cosas inertes. Y cada dispositivo que interactúe con esa gran red de inteligencia artificial ubicua compartirá -y contribuirá- a su inteligencia. Y será mucho más poderosa que toda la industrialización que hemos vivido en los últimos dos siglos. Quizás lo más impactante de las observaciones de Kevin Kelly es que “el mayor beneficio de la llegada de la inteligencia artificial es que nos ayudará a definir a la humanidad. Necesitamos IA para decirnos a nosotros mismos quienes somos. Hoy hacemos trabajos que un granjero no hubiera imaginado hace 200 años. Y lo mismo sucederá en el futuro.”

Es cierto que muchas cosas que son IA no las llamamos de esa manera pero están allí presentes. SIRI es un buen ejemplo de ello. Google y Facebook también lo son. La fotografía tiene IA. Las cámaras actuales de los móviles de alta gama han eliminado la capas de vidrio duro en sus lentes para agregar algoritmos. Me gusta mucho la idea de Alan Greene, de Scanadu: “Al ritmo que la inteligencia artificial está mejorando, un niño nacido hoy raramente necesitará de adulto ir al médico para obtener un diagnóstico.”

Para Kevin Kelly, “tres innovaciones han acelerado el arribo de la IA: computación paralela barata, big data y diseño de mejores algoritmos.” La IA puede ayudar a las personas a ser mejores médicos, jueces y maestros. Nuestras máquinas con IA principalmente pensarán lo que no podemos pensar. Recuerdo haber asistido a una conferencia en Xerox Parc en 2007 donde Marissa Meyer -en ese momento en el equipo de Dirección de Google-, habló de “mobile, mobile, mobile” como título a su exposición. En 2015, el CEO de Google Sundar Pichai señaló en una conferencia que “la inteligencia artificial está yendo a ser el corazón de la transformación por el cuál repensamos todas las cosas que nosotros hacemos.” Para Kelly, el principal negocio de Google en la próxima década no será la búsqueda sino la IA.

No estamos dando buenos trabajos a las computadoras/robots. Sino trabajos que si no los hicieran ellos, nadie los haría con eficiencia. En los próximos años, todos tendremos acceso a un robot personal, pero eso no garantiza nada. La bondad de su uso radica en su optimización. En ese sentido, son imperdibles los siete estados del reemplazo laboral realizado por robots, desarrollado por Kevin Kelly en The Inevitable.

1. Un computadora/robot no puede realizar la tarea que yo hago.
2. (más tarde) Ok. Puede hace varias de esas tareas, pero no podrá hacer todas.
3. (más tarde) Ok. Puede hacer todo lo que yo hago. Excepto que la computadora/robot me necesita cuando se rompe, lo cual es seguido.
4. (más tarde) Ok. Ella opera perfectamente sobre tareas rutinarias, pero yo necesito entrenarla para nuevas tareas.
5. (más tarde) OK, OK, ella puede tener todos mis viejos y aburridos trabajos, porque es obvio que son trabajos que no tenía sentido que hiciéramos los humanos.
6. (más tarde) Guau! Ahora que los robots están haciendo mis viejos trabajos, mi nuevo trabajo es mucho más interesante y me pagan más.
7. (más tarde) Estoy tan orgulloso que una computadora/robot no pueda realizar lo que yo hago.
8. VOLVER AL PUNTO 1.

Para Kelly, esto no es una carrera contra las máquinas, sino una carera con las máquinas. Tu serás pagado en el futuro en base a lo bien que trabajas con computadoras y robots. Y volveremos el foco en ser más humanos de lo que éramos. Dejemos a los robots hacer su trabajo y que nos ayuden a construir el trabajo que funciona para nosotros.

 

3. FLUIR. Volvemos al concepto de vida líquida, que se ha vuelto mainstream de la mano de Zygmunt Bauman. El flujo constante significa mucho más que “las cosas serán diferentes y debemos cambiar ahora.” Significa cambio constante. Pasamos del modo diario al tiempo real. Es más natural. El tiempo real es el tiempo humano. Todo es flujo. Nada está finalizado. Este cambio nunca finalizado es el pivote de la vida moderna. Para Kevin Kelly, flowing significa que los procesos -la ingeniería del flujo- son más importantes que los productos. Nuestra gran invención en los últimos 200 años no fue algún producto en particular, sino el método científico. Este proceso metódico de cambio constante y mejoras fue un millón de veces mejor que cualquier cosa que se haya inventado.” Y en esta dinámica de flujo lo más atractivo es que nuestra atención se ha movido desde el almacenamiento de bienes sólidos al flujo de bienes intangibles. Para Kelly, en el fluir, “el éxito radica en ser un experto en la nueva liquidez. Los valores son inmediatez, personalización. interpretación, autenticidad, accesibilidad, corporización, padrinazgo y capacidad de descubrir.”

Kelly menciona los 4 estados del fluir.

1. Fijo. Raro. El trabajo artesano y solitario. Estable. Inmodificable. Antes era la única opción.
2. Gratis y ubicuo. Primera ola de innovación. La cultura de la copia, distribuida muy fácilmente.
3. De flujo y compartido. Segunda ola de innovación. Cada producto fluye y se remixa en la nube. Es una plataforma para la innovación.
4. Abierto y becoming. Tercera ola de innovación. Se invierte el proceso de creación. Existe el artista, pero la audiencia es ahora también el artista. No todo artista o director quiere ser remixable, pero las posibilidades de expansión, nuevas audiencias y negocios es tan grande que habitualmente deben ceder.

 

4. VIVIR EN LAS PANTALLAS. Los screenagers piensan diferente: prefieren la multitarea, el procesamiento paralelo, leer texto en forma no-lineal e imágenes por sobre las palabras. Para ellos la memoria existe en un disco duro. La información está en Google y no la necesitan en su cabeza. Asimismo utilizan las TIC para evitar la confrontación cara a cara (aunque son muy transparentes en el universo de las redes sociales), piensan que si hacen algo erróneo, ellos siempre pueden apretar un botón y comenzar de nuevo. Kevin Kelly afirma en The Inevitable que “el texto impreso se volvió el motor del cambio y la fundación de la estabilidad, la objetividad y el pensamiento lineal y su reverencia por la precisión de la ciencia , la prensa y la ley. Pero los screenagers tienden a ignorar la lógica clásica de los libros y la reverencia a la copia. Prefieren los píxeles dinámicos. La verdad no es transportada por los autores y autoridades sino que es ensamblada en tiempo real por la propia audiencia. No leen en una página, sino de manera no lineal en unos subtítulos, haciendo scroll o en las letras de los videos.”

La nueva norma es la tensión entre esos dos mundos; el textual lineal y el de bits dinámicos y dispersos. Para Kelly, la ideología del libro tiene un aspecto muy positivo: la racionalidad científica, la ciencia, el alfabetismo, el foco, la inmersión literaria. ¿Se perderá todo ello?


5. ACCEDER.
La propiedad ya no es tan importante como era. Lo importante ahora es el acceso. En un mundo de perpetuas actualizaciones, ser propietario deja de tener el sentido que tenía en el siglo XX. Ahora se trata de poder utilizar algo -cuanto más personalizado y único, mejor- en el momento que surge el deseo, sin importar de quien es la propiedad. Las cosas que adquerirán más valor serán las que no puedan ser copiadas, almacenadas y colgadas, Y no importa de quien es su propiedad. Veamos cinco tendencias profundas que acelerarán la transición desde la propiedad hacia el acceso. Acceder más que poseer nos mantiene ágil y actualizados para saber que será lo próximo a consumir.

1. Desmaterialización. Hacer mejores cosas usando menos materiales. Desde 1970 el peso de los automóviles ha caído un 25%.
2. Demanda en tiempo real.
3. Descentralización.
4. Plataformas sinergicas.
5. La nube.

 

 

6. COMPARTIR. El concepto es uno de los más analizados en la última década. Hemos dedicado ambos capítulos en Geekonomía (2010) y Opportunity Valley (2014) a analizar las vertientes de la economía del compartir. Las TIC permitan la colaboración a gran escala y esa es la diferencia de estos 30 años de contracultura digital. A esto se suma el consumo colaborativo. Estos intercambios de bienes y servicios son similares a los que se han realizado siempre en las pequeñas comunidades de manera analógica, pero a una escala digital, hiperconectada, global y sobre todo a un click. Lo más relevante es que la economía del compartir incluye el compartir la propiedad. Para Kelly, todo lo que pueda ser compartido será compartido mejor, más rápido, más barato, y de muchas maneras que aún hoy no existen. En esta época de gratuidad, ¿Qué es lo verdaderamente costoso de compartir? Las experiencias únicas, irrepetibles e imposibles de ser copiadas. O sea, compartir los intangibles.

 

7. FILTRAR. Para el autor de The Inevitable, detrás de cada plataforma con cierto nivel de anarquía (como la Wikipedia), existe una red a la vieja usanza que diseñó la interacción para hacerla eficiente al flujo de la interacción. De modo similar, Facebook filtra tu línea de tiempo y nos impone nuevas capas de intermediación. También lo hace Google hace años. con su burbuja de filtrado u overfitting. Ya sabemos que en un mundo de abundancia de información –y otras abundancias-, lo único que escasea es nuestra atención. Donde fluya la atención, fluirá el dinero. Filtramos y somos filtrados por todo tipo de actores: ciberintermediarios, curadores, marcas, gobierno, entorno cultural, amigos y nosotros mismos. Pero Kelly cree que es inevitable que surgirán muchos nuevos modos de filtrar.

Pero convertirse en un influenciador en las redes teniendo un rol de curador, no implica necesariamente acercarse a la masividad. Las personas que son influencias de pocas personas -a su vez influyentes- son más importantes que quienes influencian a un montón de gente -que a su vez no influencian a nadie-. Este es un tema que me tiene obsesionado hace tiempo. Jugar en la influencia local puede ser muy monetizable y allí la fidelidad de los grandes nodos hiperlocales -o por intereses de la larga cola- es clave.

 

8. REMEZCLAR. Este verbo ya lo trabajó genialmente Lawrence Lessig, en su ya clásico de 2008 Remix. Making Art and Commerce Thrive in the Hybrid Economy. El fundador de Creative Commons consideraba que el copyright era importante para una cultura saludable, aunque el problema es que bajo estos principios se desarrolla un viejo régimen que lucha contra la innovación, la creatividad y la libertad y que en alguna ocasión hasta impidió el nacimiento de nuevas industrias. Cuando las tecnologías previas que permiten el prototipo y desarrollo de una nueva tecnología están maduras, la invención surge. Por esto, invención es siempre reinvención. Nunca se parte de cero. En el postdigitalismo, un crecimiento económico más saludable vendría de remezclar los recursos de manera más ecológica y creativa, sin que esto implique más recursos, aunque el problema no es tanto de los bits sino de los bienes físicos.

Ya es un gran avance que -con la creación de múltiples plataformas de streaming por suscripción- la industria musical haya dejado de acusar a toda una generación de delincuentes. Hemos tenido que tolerar esa falta de visión de una industria obsoleta durante casi dos décadas, desde el nacimiento de Napster en 1999. Y aún queda mucho por hacer. La reducción de los costos de software, hardware y conectividad y la disminución de la dificultad de uso para producir hace que donde antes solo habían oligopolios mediáticos y la costosa producción de cine, hoy exista un ecosistema de producción audiovisual con infinidad de nuevas especies productoras. El propio Kelly en 2009 traduce la cultura de hazlo tu mismo -DIY- y los productos derivados de la inteligencia colectiva y habla de un nuevo socialismo digital, donde la propiedad de los bienes está en manos de los trabajadores. El Kelly de 2016 aporta dos nuevos conceptos: rewindability y findability. Se trata por un lado de la capacidad de volver a ver las imágenes infinidad de veces y, por otro lado, de la capacidad de poder buscarlas y encontrarlas -incluso fragmentadas-. Estas son dos transformaciones gutemberianas que le dan nueva vida a las imágenes.

Kelly analiza que el Santo Grial de la cultura audiovisual será poder buscar y encontrar en las imágenes y los sonidos de la misma manera como lo hace Google con los textos. Y eso sucederá en la próxima década con la IA. No deja de perder vigencia el documental Rip! A Remix Manifesto (2009), dirigido por Brett Gaylor.

 

9. INTERACTUAR ENTRE OBJETOS. Para este verbo, siempre pensamos en la interacción en la Web. Pero avancemos varios pasos. Aún queda mucho por trabajar y ofrecer en la interacción con las pantallas y dispositivos, a los cuales ya les estamos integrando ojos, oídos y movimientos, entre otras funciones. Ya sabemos que el código es la ley de la sociedad red. Y en consecuencia no solo las computadoras, sino que todos los dispositivos necesitan interactuar. Para Kelly, “si un objeto no interactúa, será considerado como dañado”. Es como muchas veces piensa un niño hoy cuando se encuentra con una interfaz impresa donde no es posible hacer ningún click.

La realidad virtual y la realidad aumentada tienen mucho para decir como nuevas formas de interacción. Si bien ya hace 25 años que se investiga y prototipa en VR y AR, hoy la tecnología y la reducción de costes permite colocar la VR y AR al alcance de los usuarios en forma masiva, no solo en la industria de los videojuegos sino para todo tipo de usos. Kelly nos explica el trabajo de Microsoft con AR para crear la oficina del futuro. Trabajadores de diferentes ciudades transportados a una sala de realidad virtual. Ya lo he vivido en persona en 2011 en Silicon Valley en las oficinas de CISCO, solo que el sistema aún era muy costoso de alquilar. ¿Bajarán los costes y ayudarán aun más a la implementación efectiva del teletrabajo? Y de allí solo quedaría un paso hacia la implementación de la virtualidad plena en el mundo de la educación.

Para Kelly, el futuro de la tecnología reside en gran parte en descubrir nuevas interacciones. En las próximas décadas “se expandirán las formas de interacción bajo tres ejes por los cuales tu cuerpo será tu contraseña biométrica: con más sentidos humanos, más íntimos y más inmersivos.

 

10. RASTREAR. Más allá de Google Maps, la diversidad de cosas que son posibles de ser rastreadas digitalmente son enormes. Kelly menciona algunas: dietas, rutina deportiva, comportamiento de la sangre y el corazón, genes, estado de humor, patrones de sueño, o las heces, para descubrir posibles enfermedades antes que lo haga el médico. Kelly menciona 200 grupos de quantified self meetups en el mundo, con unos 50.000 miembros. Todo lo que pueda ser rastreado, lo está siendo por alguien en algún lugar del mundo.

El sueño alcanzable de nuestro futuro mediato es hacer autotracking y tener una base de datos del comportamiento de nuestro cuerpo y nuestra salud para diseñar tratamientos y medicinas personalizadas, todo en tiempo real. Kelly menciona que aún no se han conseguido unir los múltiples rastreos fragmentados en un rastreo general, pero sucederá. La vigilancia ubicua será inevitable. No podemos para los futuros rastreos que habrá desde los gobiernos y las empresas privadas con base en las redes. El desafío es hacer el tracking más equitativo y simétrico. “La diferencia entre Google y un usuario o el Gobierno y un ciudadano son enormes y debemos acercar la brecha y la asimetría.” En Geekonomía (2010), analizaba el concepto de transparencia radical. Y ese es sin dudas unos de los grandes desafíos del tracking. Kelly personaliza los bits y dice que si fueran seres vivos querrían moverse, ser enlazados por otros bits, ser rastreados en tiempo real, ser duplicados y replicados y estar siempre en estado de metainformación. Y así viven.

 

11. PREGUNTARSE. Kelly subraya la paradoja de la ciencia. A cada nueva invención, suceden en paralelo nuevas ignorancias. Es significativo decir que “llamamos materia oscura al 96% de toda la materia y energía del universo es desconocida para el hombre. “Oscura” es realmente sinónimo de desconocida, de ignorar de qué se trata”. Para el autor the #TheInevitabe, “lo más disruptivas sean las nuevas invenciones que haga la ciencia, lo más disruptivas serán las nuevas preguntas que se haga la humanidad. Preguntarse será siempre más poderoso que las propias respuestas.”

Nos seguiremos sorprendiendo con imposibles hechos realidad. Internet es como un lente que muestra lo improbable hecho realidad. Y tener lo imposible hecho realidad a un click nos inspira a cumplir nosotros con nuestros propios imposibles a partir de cuestionarnos todo el status quo. “En la era de la conexión global instantánea, nuestras certezas acerca de las cosas ha decrecido. Más que recibir la verdad de las diferentes autoridades, debemos ensamblar nuestra propia verdad desde el flujo líquido de hechos que nos llegan. La verdad se convirtió en verdades, en plural.”

¿Podíamos imaginarnos hace 20 años la existencia de la Wikipedia, o de You Tube o de los dispositivos móviles tal como hoy son? Enormes ecosistemas de nuestras economías trabajan con la cultura de la gratuidad, produciendo gratis, y ganan mucho dinero. Estas supuestas paradojas e imposibles dejaron de serlo hace rato suceden muy a menudo. A pesar del tsunami de innovaciones, muchos siguen realizando su tarea y profesión d ella misma manera que hace 20 años. Y en parte, esto se debe a la carencia de nuevas preguntas personales. Kelly también se sorprende: “Todo lo que sabía acerca de de la estructura de la información me convencía que el conocimiento no surgía espontáneamente de los datos sin un montón de energía e inteligencia deliberadamente puesta para transformarlos.” Pero luego nació la Wikipedia. Y tuvo un enorme éxito con un mínimo de reglas. Y seguirá mejorando.

 

12. RECOMENZAR. Lo Inevitable es solo el comienzo de algo mucho más grande de lo que vivimos hasta ahora. Se trata de una nueva forma de pensar: búsqueda perfecta, recuerdo total, visión planetaria y una nueva mente para la especie humana. Kelly hace un símil con la creación de las ciudades modernas como redes complejas imposibles. Pero las redes postdigitales son mucho más imposibles, más creativas y mejor diseñadas que las ciudades, con interfaces más fáciles de comprender y utilizar. Habrá nuevos progresos y a partir de allí nuevos retrocesos que mitigar. Solamente “estamos al comienzo de un nuevo régimen donde las viejas fuerzas culturales de autoridades centralizadas y uniformidad irán perdiendo cada vez mayor relevancia”.