Diseñando la (definitiva) universidad híbrida

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14 febrero, 2021

Equipo OS

Llevamos más de 15 años de investigar, teorizar y ejecutar proyectos en la intersección de la cultura y la comunicación digital con la educación. En esta misma web pueden ver proyectos ya ejecutados. Solo mencionaremos algunos ensayos propios destacados en esta intersección, como Opportunity Valley. Lecciones <aún> no aprendidas de treinta años de contracultura digital, de Hugo Pardo Kuklinski; La innovación pendiente: reflexiones (y provocaciones) sobre educación, tecnología y conocimiento, de Cristóbal Cobo; Aprendizaje Invisible. Hacia una nueva ecología de la educación, de Cristóbal  junto a John Moravec;  y Geekonomia. Un radar para producir en el postdigitalismo, también de Hugo.

El pasado 2020 trajo la pandemia sanitaria y sus estrategias de confinamiento. Esto representó un cambio de paradigma para todas las universidades del mundo. Con nuestra experiencia detrás, Hugo y Cristóbal publicaron en mayo de 2020: Expandir la universidad más allá de la enseñanza remota de emergencia. Ideas hacia un modelo híbrido post-pandemia. Con el lanzamiento de este mapa de adaptación hacia los campus híbridos, se ha acelerado nuestra participación en proyectos de resideño digital de universidades de Iberoamérica. Veníamos de un 2019 e inicios de 2020 muy movidos con la bella experiencia de la creación de la Escuela Internacional del Realismo Mágico en la mítica casa natal de Gabriel García Márquez, en Aracataca y en el campus de la Universidad del Magdalena, en Santa Marta (Colombia). También hicimos en febrero de 2020 un gran trabajo presencial en Buenos Aires con la Unidad de Promoción de la Calidad de la Universidad de Buenos Aires, diseñando soluciones a retos específicos de las facultades de la mayor universidad argentina.

Llegaron los confinamientos de la pandemia y con ellos los problemas estructurales para que las universidades puedan ofrecer una formación a distancia de calidad. Este movimiento hacia la virtualidad impuesto por la pandemia del COVID-19 está resultando un desafío inevitable que obliga a actuar incluso a aquellos actores que son más resistentes a una mayor apropiación de la cultura digital. Las instituciones tradicionales ahora deben concebir las experiencias de aprendizaje remoto como un aspecto central del proceso integral de formación. Este enclaustramiento global también representa una gran oportunidad para quienes promovemos que los docentes universitarios dejen de ser meros divulgadores de contenidos y se transformen en diseñadores de experiencias de aprendizaje. En consecuencia, desde mayo de 2020 iniciamos junto a varias universidades prototipos y consultorías muy inspiradoras como la realizada en Donostia con el equipo de la Escuela de Verano de la Universidad del País Vasco (España), o la creación de una comunidad digital de aprendizaje de las neurociencias aplicadas, bajo el liderazgo del Dr Facundo Manes e INECO Argentina, que tendrá su pre-lanzamiento en este primer semestre de 2021. Esta comunidad tendrá una narrativa pedagógica multimedia muy atractiva, así como contenidos de vanguardia y de base científica en español sobre el funcionamiento del cerebro. La noción de comunidad híbrida y campus expandido la hemos trabajado junto a Ana Libisch, quien impulsa su visión sobre cómo reinventar el capital social del campus físico en entornos virtuales. Dice Ana: «es necesario diseñar prácticas de cultura digital que puedan imitar la intensidad del campus. Los modelos que surjan post pandemia podrán ser una combinación de experiencias de enseñanza-aprendizaje presenciales y virtuales, modelos híbridos que integren lo mejor de ambos mundos. Estos modelos traen consigo cambios en la socialización, la evaluación, el rol del docente, el uso del tiempo, del espacio, de los contenidos y de la creación de comunidad. Así como la ausencia de un espacio físico no debería representar un obstáculo para una experiencia de aprendizaje valiosa, la ausencia de especio físico tampoco debería representar un obstáculo para construir una comunidad virtual valiosa.»

Desde febrero de 2021 iniciamos el desarrollo del LabMóvil 2222: una propuesta de Outliers School junto a la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), uno de nuestros principales clientes en América Latina desde hace ya varios años. El LabMóvil 2222 está basado en tres ejes complementarios: 1) la creación de una comunidad cerrada de 2000 docentes de educación básica en Ecuador a través de una app que propondrá rutas de auto-aprendizaje y resolución de retos gamificados; 2); el fomento y seguimiento de 200 retos individuales de innovación docente; 3) la incubación de 20 proyectos de innovación de la práctica docente más la premiación e incubación de 2 proyectos seleccionados. LabMóvil 2222 no se trata de hacer “unos videos de innovación docente dentro de un LMS”, sino del codiseño de un soporte móvil teórico-práctico que ayude de manera decisiva a los docentes de educación básica del Ecuador a mejorar su ejercicio académico cotidiano. La decisión ha sido diseñar una app, porque una aplicación móvil cubre necesidades que consideramos prioritarias para el éxito del proyecto: sentido de pertenencia a una comunidad exclusiva, aprendizaje móvil, consumo breve y permanente de contenidos, recomendaciones de buenas prácticas docentes de modo no intrusivo, evaluación no tóxica de participación, necesidades de análisis cualitativo y cuantitativo y, por último, posibilidades de escalabilidad para un futuro desarrollo de una comunidad móvil UTPL. Esta app de acceso cerrado tendrá una ruta general con cinco ejes temáticos de contenidos propios -y otros externos y curados-, y cada uno de ellos tendrá tres niveles a superar, de menor a mayor complejidad.

Por otro lado, también iniciamos una colaboración con la Universidad Privada San Juan Bautista (Perú) para el rediseño de sus maestrías hacia un modelo híbrido y transmedia. Esta consultoria está directamente relacionada a la elaboración de nuevos documentos Pensum hacia recorridos flexibles e híbridos sobre tres ejes: 1) presencialidad basada en aprender haciendo -sumando procesos de ideación ágil, inclusive fuera de áreas de conocimiento relacionadas con el diseño-; 2) permanente producción del estudiante centrada en la construcción de su portfolio digital de visibilidad profesional -creando la figura de un gestor de portafolio del estudiante de Maestría-; 3) darle prioridad al fortalecimiento de las competencias blandas de los estudiantes, por encima de la divulgación de contenidos teóricos. Esta consultoría sigue la experiencia de nuestro anterior trabajo en Centroamérica con la escuela de negocios ISEADE, de la Fundación Empresarial para el Desarrollo Educativo (FEPADE).

Los procesos de ideación ágil en la Maestría en Comunicación Educativa de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), así como el trabajo con empresas periodísticas brasileras en el Master em Jornalismo de la ISE Business School son otros proyectos a ejecutar en marzo de 2021 que suelen iniciar procesos de creación y rediseño más ambiciosos. Ya tendremos novedades y mucho material para mostrar sobre estas iniciativas y otras que estaremos iniciando en este primer semestre de 2021. Existe una conectividad de tipo tecnológica y otra cognitiva y conceptual que sigue presentándose como un desafío central para muchas instituciones de educación superior. Si bien la integración digital educativa no es un juego para impacientes, el cisne negro de la pandemia está promoviendo de modo acelerado acciones de innovación disruptiva, y se llevará por delante muchas prácticas obsoletas que aún persisten en nuestras universidades.

Sin dejar de cuestionar el solucionismo tecnológico, esta situación de emergencia global debiera ser el punto de partida definitivo para disipar fronteras arquitectónicas, consolidar procesos de innovación en las formas de enseñanza remota y naturalizar la cultura digital en la educación superior. Esta oportunidad debe ser pensada a la vez como un desafío institucional, uno para los docentes y también un reto de los propios estudiantes. Es el momento exacto para el fomento de incubadoras de ideación ágil y laboratorios permanentes de innovación docente. Se debe poner énfasis en acelerar procesos de transformación académica con un mayor sentido de urgencia; diseñar experiencias de aprendizaje centradas en el estudiante y no en el perfil y saberes de profesores y gestores. Que una organización carezca de estrategias de innovación continua no suele ser responsabilidad del conformismo o la incapacidad de los empleados de las jerarquías menores, sino de la falta de prioridad directiva en estos procesos. La experiencia de más de una década trabajando en ideación ágil en la educación superior nos ha enseñado que a pesar de surgir muchas ideas en el proceso creativo, solo son implementadas cuando la jerarquía está comprometida con todo el proceso, avala, acompaña, visibiliza y financia las ideas surgidas.