Disegnare la libreria del futuro

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

17 agosto, 2019

Equipo OS

Las librerías son espacios flexibles, lugares de intercambio cultural y comercial, sujetos vivos con una historia muy rica. Instituciones muy ricas por su historia, por las relaciones que activan y el conocimiento que generan y distribuyen. Pero las librerías hoy se enfrentan a grandes cambios y desafíos.

 

¿Cuál es el perfil de la biblioteca del futuro?
¿Cómo pueden las librerías adaptarse a la nueva ecología mediática?
¿Qué nuevas actividades y servicios pueden proponer?
¿Cómo cambiar las interacciones con los lectores y otros actores culturales y económicos?

 

Para responder a estas y otras preguntas se desarrolló en 2015 uno de los proyectos que más amamos y que queremos compartir aquí: Outliers School Disegnare la Libreria del Futuro en el marco del Salone Internazionale del Libro de Torino, en mayo de 2015. Organizado por Outliers School y Ars Media. El taller contó con el apoyo de la Región Piamonte (Departamento de Cultura) y el propio Salone del Libro. Un grupo de 14 profesionales (bibliotecarios, arquitectos, diseñadores, etc.) trabajó intensamente durante cuatro días, en interacción permanente con cuatro expertos internacionales, para desarrollar dos proyectos integrados.

 

La librería como interfaz

 

Podemos pensar a las librerías como una interfaz donde diferentes actores se cruzan y generan nuevos significados y acciones. En este sentido la librería es mucho más que un lugar de intercambio comercial entre libreros y clientes: es el espacio en el que todos los protagonistas del proceso editorial –del autor al lector, pasando por el editor, el impresor, el crítico y, obviamente, el objeto-libro- se entrelazan y dan vida a un amplio juego de relacione, que puede conducir a conflictos o alianzas de colaboración.Un objeto condensa todos los vectores, estrategias y perspectivas: el libro. El objetivo de Outliers School Disegnare la Libreria del Futuro es precisamente volver a pensar y rediseñar la interfaz-librería tal como la conocemos hoy en día para volverla más atractivas y económicamente viables en una sociedad de la información y el conocimiento cada vez menos centrada en el objeto-libro y más en la curación del librero y en la experiencia del usuario.


La experiencia de Outliers School Disegnare la Libreria del Futuro se basó en cuatro retos, los cuales llevaron a la definición de dos propuestas integradas de transformación para implementar a corto plazo. Los desafíos eran los siguientes.

1. Rediseñar el espacio de la librería. La librería es un espacio cultural-comercial que ha cambiado constantemente desde sus orígenes hasta la actualidad. El desafío consistía en pensar un nuevo espacio arquitectónico para la librería capaz de ofrecer al lector y a los demás actores del proceso editorial nuevas experiencias.

2. Rediseñar la línea temporal de la librería. La función de la librería ¿termina con la compra? ¿O podría extenderse aún más? El desafío consistía en desarrollar una propuesta para la gestión del proceso de pre/post venta para extender las posibilidades y oportunidades de uso del espacio de la librería.

3. Rediseñar la relación entre papel y píxel. En general las librerías han experimentado relaciones muy complejas y contradictorias con las plataformas en línea de venta o distribución de contenido. ¿Se puede pasar de la competencia a la cooperación? ¿Cómo pueden el libro impreso y sus espacios tradicionales de comercialización aprovechar el potencial del texto digital y los espacios virtuales? El desafío consistía en pensar una estrategia de convergencia y enriquecimiento mutuo entre los dos mundos.

4. Diseñar nuevas hibridaciones. En los últimos años las librerías han experimentado hibridaciones con otros tipos de locales, por ejemplo bares o enotecas. ¿Es posible pensar en otras combinaciones y sinergias? El desafío consistía en explorar nuevas combinaciones para potenciar la fuerza comercial pero también cultural de las librerías.