Outliers School: diseñando sistemas operativos duales. Jerarquía + red.

Outliers School: diseñando sistemas operativos duales. Jerarquía + red.
Uno de los requerimientos habituales al equipo de Outliers School cuando trabajamos en procesos de prototipado es: ¿Cómo construimos un laboratorio de innovación que nos permita hacer esto que estamos haciendo ahora sin vosotros, acelerando ideas rápidamente y sin que afecte nuestro funcionamiento habitual?

La respuesta de Outliers School es: diseña un sistema operativo DUAL que contenga 70/80% jerarquía + 30/20% red. Este 30% en forma de red debería ser diseñado para imprimir velocidad, agilidad y acelerar el cambio estratégico y no tiene jefes, solo diseñadores, mentores y coordinadores. Y para esto proponemos unas reglas simples para desafíos complejos: atacar estos desafíos con prototipos de solución de rápida ejecución y de bajo presupuesto, pensando exclusivamente en un público de adoptadores iniciales. Una vez la estructura jerárquica plantea un desafío al xLab en red, este equipo piensa la solución a través de design thinking en ciclos intensivos de divergencia-emergencia-convergencia-prototipado, la prueba y si funciona bien, esta solución pasa al lado derecho racional de la organización y se convierte en status quo. Su implementación no es nada fácil. Existen fuerzas sistémicas que -invisibles y muy arraigadas- atentarán contra la creación de la parte de la red del sistema dual.

Pero un xLab -el nombre de la red- funciona muy bien en una organización que gestione sus innovaciones a dos velocidades. La parte mayor es la organización tradicional optimizada para la eficiencia, con sus reglas jerárquicas y burocráticas que le imprimen su rutina diaria y que minimizan todos los riesgos. La parte menor es una red en forma de laboratorio. El xLab del sistema dual no juega en el escenario del día a día. La jerarquía enfocada en la gestión si lo hace. Imaginemos a las organizaciones como un cerebro, tal cuál lo hizo Daniel Kahneman. El cerebro trabaja como dos sistemas coordinados, uno más emocional, otro más racional: Pensar rápido (el xLab), pensar despacio (la organización tradicional).

La cultura lab impregna a todas las start-ups. Quien mejor ha conceptualizado esta idea de sistema operativo dual es John P. Kotter en su libro de 2014 Acelerar. Cómo desarrollar agilidad estratégica en un mundo que se mueve cada vez más rápido. Para Kotter, “el sistema dual no es jerarquía mejorada, sino jerarquía + red. La estructura de la red permite la convergencia de muchas personas y de diversas áreas, metas ambiciosas e inspiradoras, acción desde la cabeza y el corazón (no solo desde la cabeza), mucho más liderazgo, y no solo gestión, crear una oportunidad de urgencia, construir una coalición orientadora, horizontalizar estructuras, y, sobre todo, personas de toda la empresa que como voluntarios desean ayudar a enfrentar los desafíos de innovación”.

 

 

Imaginemos la evolución de un proyecto emprendedor hacia una gran empresa. Kotter nos lleva a comprender la evolución del modelo dual de jerarquía + red. “En el inicio de una start-up es difícil encontrar algo de gestión, dado que no existe una estructura jerárquica tradicional. Es imposible encontrar documentos de planeación y los planes de negocio son solo diseñados para los inversores (…) Visión, energía, red plana, facilidad de comunicación hacen una estructura veloz y ágil. Se puede pasar de una idea a otra sin muchas reuniones y sin pelear con personas cuyas carreras y salarios están atados a alguna iniciativa (…) Cuando la empresa crece, la jerarquía adquiere tales dimensiones que comienza a empequeñecer a la red”.
La parte xLab del sistema dual se basa, para Kotter, en 3 principios. “El primer principio es aumentar radicalmente el número de personas comprometidas con crear o ejecutar iniciativas estratégicas. El segundo principio es que sean voluntarios. Que no sientan que les ha caído otra responsabilidad encima. El tercer principio es hacer el trabajo sin alicientes extrínsecos, sino con pasión. es fundamental crear un mensaje en el cual el equipo crea profundamente y que les sirva de inspiración. El cuarto principio es el liderazgo”. La parte de la jararquía ya tiene un liderazgo impuesto en el organigrama. Pero en la parte de la red debe existir un liderazgo natural de todos por sobre cada uno de los protagonistas, en base a mostrar los pequeños desenlaces significativos y los triunfos de equipo, para fortalecer al laboratorio. Para Kotter, las redes aceleradoras (lo que nosotros llamamos xLab) “no tienen planes operativos tradicionales, sino declaración de grandes oportunidades, manifiestos, visiones de cambio y una lista de iniciativas”.