Conferencia en #EDUTEC2018: La universidad Lab hacia mínimos productos viables.

Del 24 al 26 de octubre de 2018 se realizó en la Universitat de Lleida, Catalunya, la edición XXI de EDUTEC 2018. Se trata de un evento de prestigio internacional que se ha movido por todo Iberoamérica y que en esta oportunidad ha reunido a 500 profesionales de la educación, más una cantidad similar de participantes en streaming. Comparto esta crónica de Paula Clemente para El Mundo, o esta introducción de El Segre.

Tuve el privilegio de ofrecer la conferencia inaugural PROTOPÍA. La universidad Lab hacia mínimos productos viables. Comparto el video de la ponencia y el guión que me hice para la exposición, que gira alrededor de la experiencia de Outliers School en su trabajo con universidades de la región.

 
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Muy agradecido y emocionado de estar hoy aquí hablándoles a un montón de colegas a quienes admiro y sigo hace años. Adoro el mundo universitario. Nunca me iré de allí. Les contaré una breve historia personal de mi relación con la universidad aquí en España. Llegué a Barcelona ya hace más de 17 años. Hice el doctorado en la Universitat Autónoma y comencé a trabajar en la UVIC en el departamento de comunicación digital. Estuve 7 años en la UVIC. Mi primera experiencia académica fuera de Argentina fue muy emocionante, pero con el tiempo me hizo sentir cierta frustración:

1) Con respecto a los estudiantes, sentía que había muchos con resaca de educación formal, con una estrategia de supervivencia bajo el mínimo esfuerzo y siendo los más conservadores del sistema. Ante cualquier cambio de organigrama en tiempo real, se quejaban. Sobre esta experiencia escribí hace ya seis años.

Sentí escaso rigor. Hace unos días le leí al académico uruguayo Leonardo Haberkorn una idea que yo sentía muchas veces “lo malo termina siendo aprobado como mediocre; lo mediocre pasa por bueno; y lo bueno, las pocas veces que llega, se celebra como si fuera brillante.” Sentía que para muchos de estos alumnos, los docentes eramos obstáculos a los que había que superar lo más rápido posible.

2) Con respecto a los docentes, sentí que a veces jugaban a innovar un rato en sus aulas, sin método ni constancia ni visibilidad de lo que hacían. Como nadie premiaba la buena docencia, la prioridad era la investigación. Y entonces hablábamos de “carga docente”. Sentía que había muchos docentes que eran guardianes del conocimiento, y con muy escasa innovación en didácticas, en evaluación, en trabajo en equipo, en mejora de procesos, etc. Muchas veces ni se hablaba de estos temas.

En ese momento, me preguntaba que esperaba ANECA para rediseñar las certificaciones docentes. ¿Cuándo comenzaría a medir rigurosamente la buena docencia? ¿Cuándo haríamos las encuestas de alumnos obligatorias, anónimas y eficientes para medir la calidad docente? ¿Por qué se hacían mal y nadie lo percibía? ¿Por qué se fomenta publicar en journals de impacto que no impactan? Sentí mucha endogamia y conocí las trampas del sistema para designar plazas. ¿Porque no había un diseño transparente en la oferta de plazas?

Cada espacio de aprendizaje aburrido, ineficaz o endogámico, cada trámite que implica pérdida de tiempo, cada interfaz ruidosa, cada acción de comunicación que no seduce, esconden una oportunidad de rediseño. Quería cambiar algunos de esos malestares pero todo me resultaba muy lento. Estamos en EDUTEC, pero creo que este debate NO es tecnológico, es de mejora de procesos con ayuda de tecnología. A mi entender, la crisis de la educación es un problema de diseño pedagógico. La gran disrupción de la educación es organizativa, no tecnológica. Esto implica también combatir el solucionismo tecnológico, como señala Joi Ito en Resisting Reduction.

Capítulo SILICON VALLEY y CampusMovil

En 2007 me fui un año a Palo Alto (California) a hacer el postdoc a Stanford University en el HCI con una beca Castillejo. Fundé Campus Movil -el primer campus universitario para dispositivos móviles-. Al principio funcionó bien, pero fracasamos en la segunda iteración. Pero mi cabeza estaba cambiando por completo al entrar en contacto con el ecosistema de Silicon Valley. Los posibles adyacentes me llevaron a conocer IDEO y la d-School. Comencé a preguntarme:

¿Cómo rediseñar rápido los procesos mal hechos?
¿Cómo hacer para innovar más rápido en los espacios de aprendizaje?
¿Cómo convertir esas lógicas de trabajo de laboratorios permanentes en algo natural?
¿Cuál es el método?

Descubrí la filosofía de trabajo de las startups, unos conceptos y unas didácticas que me eran ajenos hasta ese momento y de las cuales me apropié:

• Ideación ágil
• Pensamiento de diseño.
• Diseño especulativo.
• UX o experiencia de usuario.
• Leyes de las interfaces / usabilidad.
• Diseño basado en el usuario.
• Lean canvas.
• Fases de iteración con sentido de urgencia. De early adopters (adoptadores iniciales) a laggards (rezagados).
• Mínimo producto viable.
• Equivocarse mucho, rápido y barato.
• Baintrust o ángeles o demonios.
• Errores inteligentes.

Capítulo OUTLIERS SCHOOL

Cuando volví de California, aumentó mi crisis con la universidad como espacio de aprendizaje. No estaba a gusto. La oportunidad de coordinar la primera edición de Imagine Postdigital en Barcelona dentro del proyecto que dirige el inspirador Xavier Verdaguer, propició mi divorcio definitivo con la UVIC, agravado con la crisis española que hizo que me bajaran mi dedicación exclusiva. De esta crisis surgió Outliers School. A finales de 2012 como un ejercicio lúdico de tres colegas -Carlos Scolari y Cristóbal Cobo y yo-. Era un laboratorio a distancia de un mes para divertirnos un poco con colegas del mundo de la educación en diferentes lugares del mundo.

Casi 6 años después, nos convertirmos en una Escuela de ideación ágil con más de 20 colaboradores que pasaron por el proyecto. Trabajamos en 10 países. Hasta ahora para 16 universidades en iberoamérica, también en la educación básica, en medios y en empresas. Desde OS hemos colaborado en modificar ese malestar que les mencionaba sobre la educación formal. Agregando diseño a los procesos, creando nuevos productos y servicios. Por ejemplo, ayudando a rediseñar procesos y pedagogías en una escuela pública colombiana con SERO: laboratorio vivo.

 

 

LA PROPUESTA

Quiero compartir con mis colegas de EDUTEC un solo desafío: Acelerar los cambios pasando de facultades albergues a facultades labs. Crear una protopía. La utopía de prototipar todo el tiempo. ¿Cómo mejorar lo que hacemos, pero rápido y agregando valor. Pero no solo para las aulas. También para la gestión, para los grupos de investigación, para las estrategias de divulgación científica, para el diseño de los postgrados, incluso para las jornadas de puertas abiertas. Apoyaré este desafío en cuatro ideas o sugerencias hacia lo que creo debería ser una cultura startup natural en las universidades.

Idea 1. Crear un sistema operativo dual. Hacer que el sistema piense despacio y piense rápido a la vez. 80% de jerarquía y 20% de laboratorio.

¿Cómo? Mi experiencia en Outliers School me indica que en un ecosistema tan complejo como el de la educación se modifica con pequeñas reglas -innovadoras, de rápida ejecución, baratas y escalables- que debe ejecutar cada pequeño actor del propio sistema. Lento es continuo y tiene el poder a largo plazo. Rápido es discontinuo y llama toda nuestra atención. Todos los sistemas dinámicos tienen esta estructura que los hace robustos y adaptables.

Ese 20% en forma de red debería imprimir velocidad, agilidad, acelerar el cambio estratégico y promover los posibles adyacentes de los futuros productos y servicios en base a las retos actuales de la organización. El Lab no tiene jefes, solo fundadores, diseñadores, mentores y coordinadores. Si el prototipo funciona bien en las primeras fases de escalabilidad, esta solución pasa al lado jerárquico. Comparto lo realizado en las bibliotecas públicas de Medellín.

 

 

Idea 2. Enseñar es cada vez menos enseñar en un aula.

• Dejar de ser el más inteligente del aula y fomentar redes autogestionadas de aprendizaje donde el docente se torne invisible.
• Pasar de docente divulgador a mentor y diseñador de experiencias de aprendizaje.
• Producir para la red, no para el profesor.
• Crear instancias de autoevaluación y gamificación.

No es tan difícil. Existen muchos ejemplos. Es ponerle a lo que hacemos una capa de diseño centrado en el usuario. Hagamos los prototipos para que todo esto suceda. Por ejemplo, el modelo de certificación de competencias de funcionarios de la administración pública que empezamos Con Roberto Robino en 2016 en la UPAP (Argentina) y hoy es un modelo regional que se intenta exportar a unversidades de Bolivia y Chile.

 

 

 

Idea 3. Crear una universidad campo de juego.

Soy partidario de pensar las aulas como campos de juegos con metas de corto alcance, objetivos semanales y varias ligas por jugar en un año lectivo, donde los roles de los jugadores de equipo son rotativos. Imagino al profesor como un entrenador mentor que selecciona los titulares y suplentes para enfrentar cada juego y en la semana desarrolla un intensivo entrenamiento. De esto ya escribí hace tiempo en mi blog Digitalismo.

Sintetizando ese texto, conecto cinco formas de trabajo que ya son habituales en el escenario del deporte profesional, pero que aún están ausentes en la mayoría de espacios de aprendizaje de la educación formal.

1. Codiseñar un entorno sistémico de laboratorio. Suprimir las asignaturas inconexas!. 2. Los grupos deben estar más y mejor socializados cuando se debe atacar un desafío complejo. Provocar la emergencia, esto es según Steven Johnson (2001) “el movimiento desde reglas de bajo nivel hacia niveles de gran sofisticación”. 3. Salir jugando siempre en equipo y finalizar las jugadas, como nos enseña el Paradigma Guardiola (prototipar, pasar de lo abstracto a lo concreto siempre). 4. La importancia de saber cambiar e iterar en tiempo real. Codiseña todo con los estudiantes, inclusive los programas y los tipos de evaluación.

 
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Idea 4. Anticiparse a la nueva nueva cosa. Moverse hacia la frontera de la educación formal, especialmente en tres campos:

• Desaparición del limite entre los formatos presenciales y a distancia. ¿Porque aún movemos 100 cuerpos para una sesión teórica sin interacción?
• Análitica del aprendizaje,
• Atender la Cognificacion que teoriza Kevin Kelly (agregarle datos e inteligencia artificial a didácticas y procesos)

¿Qué datos vamos a recolectar del ecosistema de la educación pública y para qué?
El corazón del debate es: ¿Cómo hacerlo de manera eficiente, con datos abiertos, sin iniciar una nueva fase de acumulación de datos y posterior uso privado y cerrado de los mismos?

Capítulo CIERRE

El liderazgo y el éxito en la educación formal consiste en impulsar a los estudiantes del lugar donde están al lugar donde esperan o sueñan llegar. Cuando el mercado destruya el monopolio de la acreditación qe aún tenemos, sufriremos mucho más si no nos volvemos una cultura startup. No hay lugar para las universidades marcas blancas. O eres grande y prestigioso por historia y tradición, o eres pequeño y muy innovador. Si te quedas a mitad de camino, tienes todas las de perder por falta de valor diferencial.

Para cambiar el mundo se necesitan 2 cosas. 1) Un plan para cambiar el mundo. 2) Un plan de diseño y comunicación del plan para cambiar el mundo.

El plan para cambiar el mundo es lo que mencioné anteriormente.
El plan de diseño y comunicación del plan para cambiar el mundo es aportar valor a la conversación social en todo lo que se hace. Creemos y compartamos historias emocionantes. Hagamos de nosotros mismos un storytelling atractivo. Diseñar una arquitectura de la participación.

¿Qué estamos haciendo AHORA cada uno de nosotros para mejorar procesos?