¿Cuánto puede ayudar la tecnología a la Educación? Escuelas guarderías vs escuelas Labs.

CADE Ejecutivos es el gran evento empresarial anual de ideas de Perú. Dividido en áreas temáticas bajo el lema “Un solo Perú: Acuerdo al Bicentenario”, me han invitado el pasado 1 de diciembre de 2017 a formar parte del debate educativo, junto a Jorge Yzusqui -Gerente General de las prestigiosas Innova Schools-, Julio Fontán -Fundador y Director del Colegio Fontán- y Pablo Bustamante, Director de Lampadia y Past Presidente de IPAE.

Aquí compartimos la conversación con Jorge Yzusqui bajo el título: ¿Cuánto puede ayudar la tecnología a la Educación? Escuelas guarderías vs escuelas Labs. La exposición giró sobre la idea que la prioridad para la transformación de nuestra educación pública no es la incorporación masiva de TIC, sino los cambios de formas de pensar y hacer la educación: de niños que obedecen órdenes a ciudadanos críticos que puedan pensar y diseñar las soluciones de su comunidad. En estos 30 años de contracultura digital ya hemos aprendido que la transformación digital no se trata de sumar más tecnología sin cambiar previamente cabezas, sino que se trata de personas usándolas de forma natural para hacer procesos distintos.

En el caso de Perú, la transformación educativa primero debería resolver los graves problemas de infraestructura de la escuela pública. ¿Tabletas en escuelas sin agua potable o electricidad pueden cambiar algo? Según los datos que se compartieron en CADE Ejecutivos 2017, Perú tiene una profunda necesidad de inversión en infraestructura educativa. Según fuentes del Censo Escolar del Ministerio de Educación de Perú (publicados en la revista de IPAE editada especialmente para CADE Ejecutivos), en 2016 solamente el 44,4 % de las escuelas públicas de educación básica tenían acceso a los servicios básicos de agua, saneamiento y electricidad.

Es evidente que Perú debe invertir en infraestructura básica en la educación pública y el empresariado peruano debería colaborar en aportarle eficiencia y recursos alternativos a esa inversión. Además, invertir especialmente en conectividad y dispositivos de acceso público para estudiantes y maestros -especialmente en zonas rurales- es fundamental porque ayuda a romper una brecha de aislamiento muy severa. Pero hemos fracasado cuando intentamos colocar las TIC como la prioridad del cambio pedagógico y de la innovación en las aulas. Creíamos que poniendo dispositivos solamente iba a cambiar la cabeza del docente y del estudiante. Con o sin uso habitual de TIC en las aulas, la prioridad debería ser: ¿Cómo ayudamos al docente y a los microgestores (directores) a mejorar la educación?

 
conferencia_cade